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viernes, 5 de mayo de 2023

27 años de un crimen que conmocionó la sociedad dominicana


Foto: Fuente externa

Éste jueves 4 de mayo se cumplieron 27 años desde aquel crimen que conmocionó a todo el país. Fué el 4 de mayo de 1996 una dolorosa mañana para la sociedad dominicana.

El pequeño de 12 años, José Rafael Llenas Aybar fue asesinado de 34 puñaladas. El autor lo fue su primo Mario José Redondo Llenas, considerado como un hermano para el menor.

Todo comenzó el viernes 3 de mayo de ése año, cuando el pequeño llamó a su madre, Irma Llenas, y le pidió permiso para compartir con unos amiguitos.

Según relatan los diarios de la época, José Rafael le dijo a su verdugo, Mario José Redondo Llenas, que lo llevara a la Plaza Bolera, ubicada en una zona céntrica del Distrito Nacional, a lo que él aceptó, pero no lo llevó a ese lugar, sino a la casa de su cómplice Juan Manuel Moliné Rodríguez, quién salió de la cárcel en el año 2016, luego de cumplir una condena de 20 años por el crimen.

De allí salieron en el carro de Moliné Rodríguez a dar vueltas sin rumbo aparente. Durante el viaje, el niño comenzó a ponerse nervioso, por lo que los asesinos lo amarraron de pies y manos y lo colocaron en el baúl del Honda Accord, color verde plateado, placa AC-5830.

Siguieron corriendo, como si nada pasaba, pero de camino los frenos del carro se dañaron. En ese momento, ambos Redondo Llenas y Moline Rodríguez se pusieron nerviosos, por lo que decidieron que no podían continuar y se detuvieron cerca del arroyo Lebrón, en las proximidades del kilómetro 24 de la autopista Duarte.

Relatan que Redondo Llenas y Moliné Rodríguez se desmontaron del carro y empezaron a discutir qué harían con el pequeño José Rafael. El primo de la víctima decía que no podía llevarlo a su casa otra vez porque, aunque el niño había prometido no decir nada, sus raptores temían que los denunciara.

Entonces, Redondo Llenas le preguntó a Moliné Rodríguez si se atrevía a matarlo, a lo que éste último dudó, de acuerdo al interrogatorio de la Policía.

Pero antes de cometer el crimen llamó a la madre de la víctima para decirle que dejó al niño en la Bolera, a lo que ella respondió que estaba bien, que lo pasaría a buscar más tarde.

Luego Redondo Llenas le dijo a su cómplice: “Tú te vas a parar al lado de mí y verás esta vaina”. Abrió el baúl del carro y como si fuera un “animal” empezó apuñalar a su primo sin ninguna contemplación.

“Él lo apuñaló en la espalda muchas veces, en repetidas ocasiones y después le clavó la punta del cuchillo en la nuca y después le cortó la yugular, mientras el niño no decía nada”, narró Moliné Rodríguez durante el interrogatorio y durante el juicio.

Luego de cometer el homicidio, Mario José, fingiendo preocupación por la alegada desaparición de su primo, “ayudó” a los padres del niño a buscarlo.

Al siguiente día, es decir el 4 de mayo unos campesinos encontraron el cadáver envuelto en cinta adhesiva, con las manos y pies atados, tirado en el arroyo Lebrón, en las proximidades del kilómetro 24 de la autopista Duarte, por lo que avisaron a la policía.

Ambos homicidas, fríamente y sin ningún remordimiento de conciencia, asistieron a la funeraria a acompañar a los padres del menor en su dolor.

Ambos pensaron que habían cometido el crimen perfecto, pero no fue así.

Un papelito que agarró el pequeño convulsivamente en su mano mientras estuvo en el baúl del carro fue la pista que llevó a los agentes policiales al esclarecimiento del asesinato, ocurrió alrededor de las 6:30 de la tarde del viernes 3 de mayo.

Los investigadores policiales encontraron en los alrededores de donde estaba el cadáver del menor un papelito con un número telefónico.

Este resultó ser el número de teléfono de la novia de Juan Manuel Moliné Rodríguez, Kimberly Caldas Giraldez, quien para ese entonces tenía, al igual que Redondo Llenas, 19 años siendo así como los agentes policiales pudieron dar con los autores del asesinato.

Ambos jóvenes fueron apresados el domingo 5, y con mucha tranquilidad y sin mostrar ningún signo de arrepentimiento, confesaron ante los miembros de la prensa cómo cometieron el hecho.

Moliné Rodríguez alegaba que fue contratado por su amigo para secuestrar al pequeño de 12 años para luego pedir 10 millones de pesos como rescate.

Luego de meses de un juicio público que pudo ser visto por la nación, Mario José Redondo Llenas fué condenado a la pena máxima de 30 años, mientras que su cómplice Juan Manuel Moline Rodríguez recibió una condena de 20 años. Moliné Rodríguez fue puesto en libertad el 5 de mayo de 2016 tras cumplir su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo-Hombres, mientras que Redondo Llenas saldrá libre en el 2026.
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